Los aliados, una marcha de poder, homenaje a Carlos Castaneda / The allies, a march of power.
Acrílico sobre lienzo
Acrylic on canvas.
130 x 90 cms
En este cuadro quise representar a Don Juan (el brujo Yaqui) y a Carlitos (Carlos Castaneda), durante una "marcha de poder" por el desierto de Sonora en México, en donde aparecen sus "aliados" (animales de poder); el puma de Carlitos y el coyote bailarín de Don Juan, junto con el águila, peyotes, cactus de San Pedro etc, que se citan en sus libros...
El paisaje se abre en la noche como un umbral. No es un desierto vacío, sino un territorio que escucha. Bajo la luna, las rocas guardan memoria y el cielo se expande como una respiración lenta. El jaguar observa desde lo alto: no mira hacia fuera, sino hacia dentro. Su presencia es vigilia y conciencia. El coyote, criatura del tránsito, avanza entre mundos, desdibujando las fronteras de lo conocido. El águila cruza el cielo como una idea súbita, portadora de visión amplia y claridad, recordando que toda comprensión exige altura. Luces ovoidales emergen en la penumbra como huellas de un conocimiento antiguo, no aprendido, sino recordado. Nada irrumpe; todo sucede. El tiempo se suspende y el viaje deja de ser avance para convertirse en revelación. Aquí el paisaje no se contempla: se atraviesa. Y en ese cruce silencioso, la mirada ya no es la misma.
En esta obra utilizo el paisaje como un espacio simbólico y espiritual, más que como una representación geográfica. Me interesa explorar la relación entre conciencia, naturaleza y percepción, recurriendo a animales de poder y elementos propios de tradiciones chamánicas como metáforas del conocimiento interior.
El desierto, la noche y la luna funcionan como escenarios de silencio y revelación, lugares donde las jerarquías habituales se disuelven y la mirada se vuelve más atenta. Pinto estas escenas como mapas interiores: territorios donde el espectador no solo observa, sino que es invitado a transitar.